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Tan
pronto entra el viajero en Dar Justo, se ve envuelto en una
atmósfera exótica, refinada y muy acogedora.
Los objetos, cuadros y fotografías que decoran la entrada
y las demás dependencias del riad son obras originales
de diversos artistas, incluido el propietario; otros, han sido
seleccionados cuidadosamente por Justo en sus diversos viajes
por África, América y Asia. |